El doble campeón del mundo de maratón participará en la prueba e irá acompañando a la liebre de tres horas.

Cuando se cumplen 20 años de su primer título de campeón del mundo de maratón, el soriano Abel Antón estará presente una vez más en el Zurich Maratón de Málaga. Y no solo eso, sino que participará en la prueba con el objetivo de acompañar el mayor número de kilómetros posibles a la liebre que marque el ritmo de tres horas.

 

Es decir, que si tu objetivo es atacar esa mítica barrera tendrás un acompañante de lujo en tus zancadas. Antón, que tras su retirada nunca ha dejado de correr, avisa a los participantes de que “la carrera hay que afrontarla teniendo en cuenta que es un maratón.

Además, en Málaga hay que tener muy presente el tema de la hidratación, ya que es una ciudad a nivel del mar con humedad”. Por ese motivo hace especial hincapié en los avituallamientos: “al principio aunque solo sea para mojar los labios, pero hay que intentar hidratarse a partir del kilómetro 10 con garantías. Todo ese trabajo de hidratación lo notarás a partir del kilómetro 30, cuando el cuerpo empieza a sufrir de verdad”.

En cuanto a la recuperación, Antón lo tiene claro. “En cuanto llegues tienes que hidratarte con agua y sales minerales, comer algo (fruta o frutos secos) y tratar de trotar cinco minutos.

Pero, sobre todo, lo más importantes es lo que hagas el día después. Con trotar 15 o 20 minutos muy suaves avanzarás mucho en la recuperación. Si no lo haces tu cuerpo se quedará

bloqueado”, explica.

 

Experiencia no le falta a uno de los mejores fondistas de nuestro país, es que junto a Martín Fiz hizo que el maratón se popularizara en nuestro país hasta cotas insospechadas. Y lo mejor de todo es que podremos disfrutarle en el Zurich Maratón de Málaga 2017.

 

LAS CLAVES DE ABEL ANTÓN PARA LOS DEBUTANTES

“Hay que llegar con hambre a la meta. Sin referencias lo puedes pasar muy mal en una distancia como el maratón, por lo que lo que hay que intentar es ir con algo de margen durante los primeros 25 kilómetros. Es fundamental para que en la parte final de la prueba (a partir del kilómetro 35) tengas las fuerzas suficientes para disfrutar de la llegada a meta y así tener ganas de afrontar un nuevo maratón en el futuro”.